Las opiniones que nos formamos en la vida es en base a
criterios formados por conocimiento o por interpretaciones, el error que
cometemos es en precisamente en “interpretar” sin conocimiento básico y determinar
con absolutismo.
El cambio de las cocinas de gas por las eléctricas es un
tema que involucra la realidad social con la economía real del Estado. Desde
los 80´s hemos mantenido posiciones de eliminación del subsidio al gas,
aceptamos que estos siempre los hemos considerados una mentira de las
realidades y engañan a los ciudadanos, fomentando comportamientos que van en
contra del progreso de los pueblos.
El subsidio del gas fue un gasto en los presupuestos del
Estado que beneficio de mayor manera a
industrias que requieren de combustión o simplemente calor, a medida que estas
aumentan, aumenta el gasto del Estado. Ese es el abuso que se popularizo en el
comercio, quizás los restaurantes son los menos, aunque el número sea
importante, pero mayor es en la industria, a pesar del intento de regulaciones
que incluyeron controles con inspecciones, decomisos y multas; también creo el
negocio del contrabando hacia los países vecinos.
Ahora la solución presentada por el gobierno de Rafael Correa
en el cambio de un sistema de cocinar, donde incluye el cambio de los
artefactos de los hogares de manera radical, aprovechando la capacidad de generación
eléctrica; pero la distribución todavía no está en condiciones, y es algo que
tomara varios años poder cambiar. Las líneas no han llegado a todos los lugares
habitados, en muchas poblaciones el cableado paso hace tiempo la vida útil, (recordemos
que incluyen ciertas partes que componen el traslado reproducción y dosificación),
por lo que requiere de cambio inmediato, no existen suficientes subestaciones
que permitan el abastecimiento adecuado, algo que los administradores se han
encargado de manipular con información falsa, pues las realidades son
distintas. Es así que tenemos cortes frecuentes de energía eléctrica, por
largos periodos, la falta de equipos de medición y la necesidad o anarquía que
genera el hurto con conexiones clandestinas, prácticas no solo anti técnicas,
sino peligrosas del cableado interno de las viviendas, (con el uso de esos llamados
gemelos de hasta #14 y no son los sólidos, que por costos son los que instalan,
incluso en nuevas construcciones, algunas veces dentro de tubos plásticos que
no llegan a resistir los 60 grados requeridos.
Como nosotros vemos el problema es grande, el cambio que
podemos entender en la intención del gobierno, requiere de cambios más allá de una
generación cruda de energía, me parece interesante además en cambiar el
comportamiento de los ciudadanos para una corresponsabilidad, pero consideramos
que los ciudadanos no están preparados, que las mismas empresas eléctricas encargadas
de la distribución les falta mucho.
Personalmente pienso que puedo seguir manteniendo el equipo
de cocina en mi casa, pagando el costo adecuado sin subsidio del gas, hemos
usado el sistema eléctrico en los 70´s, sabemos sus ventajas y también sus
desventajas, usamos los mismos utensilios que en las de gas, con la diferencia
que en esos tiempos los materiales eran de mejor calidad, que las tecnologías ahora
nos traen ollas con doble fondo, con aceite, con recubiertas, pero también de latón,
(que hemos visto en muchos hogares son los utilizados).
Estos cambios que el gobierno impulsa, requiere de mucha información
pública, pues lo que más vemos es las interrogantes de los ciudadanos, lo que
es aprovechado por la oposición mal intencionada para crear caos y no soluciones,
no despejar los desconocimientos que generan dudas en los ciudadanos comunes.
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