Desde hace unos meses hay grupos de ONG´s opuestos a la
intención de la explotación petrolera en territorios que de la selva
ecuatoriana, por lo cual el gobierno nacional implemento una campaña
internacional para buscar el apoyo de los países del mundo y dejar ese recurso
minero en el suelo sin explorar siquiera, pues ya los estudios están hechos de
la cantidad que puede haber, para lo que pedía una compensación, a cambio de
mantener sin afectación como un pulmón ambiental que beneficia al globo
terráqueo.
A esta iniciativa gubernamental se le dio un plazo, a la
comisión encabezada por una mujer muy “relacionada” en el mundo social de
figuras públicas y mandatarios en el mundo entero, que luego fue extendida en
un año más, pero las promesas hechas en su inicio nunca se cumplieron, por lo
que el Presidente Rafael Correa, decidió que se explote con el menor impacto
ambiental, gracias a tecnologías de última generación.
Ahí salieron las ONG´s a oponerse, aunque antes nada dijeron
para apoyar la iniciativa, respaldar la iniciativa haciendo lobby en los
gobiernos que financian sus actividades, con sus compañeros que están en
diferentes partes del mundo y comparten sus intenciones, algunas de estas
personas viven en las grandes ciudades sin haber sembrado un árbol, pero dicen ser
ecologistas, solo los hemos visto oponiéndose a lo que hace o deja de hacer el
Estado, no conocemos de iniciativas de propuestas de ley, de desarrollo de
concientización a los pueblos sobre el respeto para una mejor convivencia, aun
en el disentimiento.
Uno de los “dirigentes” lo sabemos ver en Punta Piedra, pero
aunque le entregamos alrededor de 200 tallos para ser sembrados en esta
población, nunca lo hicieron, les ofrecimos decenas de pequeñas palmas, jamás
las recogieron, cuando con el espíritu que nos caracteriza del razonamiento,
expusimos públicamente versiones opuestas a estas ONG´s, fuimos insultados.
Existen otras cositas sobre esta persona que son cuestionables en cuanto a las
intenciones de una persona progresista. Nosotros no somos los que nos rasgamos
las vestiduras por la ecología, pero donde vamos sembramos árboles, plantas y
las cuidamos.
Vemos algunas personas que en las redes sociales suben las
imágenes de sus actividades de fines de semana en las montañas, encontrando
imágenes hermosas afuera de las grandes ciudades, algo que estas personas en
cambio “suben” imágenes en las selvas de cemento, en desiertos. Es por ello mi
cuestionamiento a la INTENCION de estas personas, que son de los que “están en
contra de los que están en contra”, según el argot popular. Debemos
preguntarnos ¿Cuántos arboles hemos sembrado? ¿Qué hemos hecho para que el
entorno donde habitamos tenga plantas? ¿Conocemos el oriente ecuatoriano?
Recordemos que una cosa es ser turista, donde no nos damos cuenta real de las
condiciones de vida de los habitantes de esta zona, tampoco son los medios de
información nacional, pues estos son habitantes de las selvas de cemento, por
lo tanto su perspectiva influyente, no es la real.
Tenemos una ciudadanía clientelar del Estado, fomentada por
los gobiernos para mantener el poder; ese petróleo a explotarse haría que
existan mayores recursos para las aspiraciones de esa ciudadanía. ¿Por qué esos
grupos de ONG´s no han luchado para cambiar ese comportamiento de dependencia y
fomentar la auto sustentabilidad, abrir plazas de trabajo y sobre todo
mercado?, ¿Por qué no se ha fomentado la calidad de los productos agrícolas
para consumo humano? Quizás porque también ellos son clientelares y todo lo
debe hacer el Estado, ellos solo deben oponerse.
Que se consulte si el pueblo lo pide, pero especialmente el
de la zona que se vería afectada por el impacto ambiental, claro que nos
gustaría que no se toque el Parque Nacional Yasuni, pero si nos oponemos a que
vengan personas de otras ciudades a administrar nuestro cantón, como podemos
nosotros decidir lo que esta tan distante.
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